La vida es una sucesión rápida y continua de decisiones. Las opciones que vamos tomando, los interruptores que pulsamos, las manijas que giramos, resuenan en nuestra vida y en la de los que nos rodean, configurándolas, y, al final, definen lo que somos. Y todo cuanto somos y lo que hemos vivido está aquí, en nuestras conciencias. Esos momentos juntos, paquetes discretos de felicidad que habitan dentro de nosotros, son la fuerza invisible que nos mantiene unidos. Y que nos anima a seguir andando.
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2 comentarios:
Propongo que cada semana (por ejemplo) publiquemos una entrada con el título "Clásicos" haciendo referencia a aquellas películas que han quedado grabadas para siempre en nuestras retinas, ya sean de hoy o de ayer, y que creemos que todos deberíamos ver alguna vez.
He querido empezar con Soñadores de Bertolucci porque me parece increíble que no la hayáis visto aún después de lo pesado que me he puesto desde su estreno. Fuera de las críticas que la tildan de obra pornográfica, pienso que es una película se huele a cinefilia por todos los costados. Lo mejor es que la veáis.
Me parece buena la idea, Ayyyy!!Ayyyy!!!las mamellas, ayyyy!!!
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