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martes, 15 de diciembre de 2009

Toast of Shrimps 3: Are you talking to me?

El viaje ya empezó mal, el avión con destino a London-Luton estaba delayed. Un bocata rápido en la terminal 1 y a esperar la salida del vuelo de easyjet a tierras británicas. Raquel haciendo combinaciones imposibles para conseguir que la maleta militar entrara en el galibo de la compañía que para los que no lo sepáis sólo deja equipaje de mano de dimensiones 55x40x20, eso si luego puedes dejar tu abrigo, tu bufanda y demás prendas de ropa en los compartimentos de la maletas, acabando muchas de ellas en la bodega del avión por problemas de espacio. Tras los miles de controles que conlleva entrar en un avión ahi estábamos Totoro, Rachel y yo en nuestra puerta de embarque pero sin aviso previo esta fue cambiado a la otra esquina del aeropuerto practicamente de Luton.

Tras una hora de espera junto a la puerta de embarque al lado de una tienda con nombre de programa dirigido por Javier Sardá salimos sobre las 5 de la tarde rumbo a la aventura británica. En el avión solicitamos por primera vez en la historia de easyjet la bebida refrescante de naranja que tenía nombre de baile argentino, Tango. La azafata tuvo que avisar a sus compañeras ante tal imprevisto. El viaje fue tranquilo y termino con la azafata cruzando el pasillo y llamando basura al pasaje, es que en easyjet son muy acogedores.

Llegamos al aeropuerto de Luton bajo una nieblaca al más puro estilo Londres de Jack el destripador que era muy de ir por partes. Bastante frio y Sean entrando y saliendo de la zona de recogida de viajeros y cagándose en la paella, los españoles y los toros. Pasamos el boarding control que parecía un almacen del carrefour. Allí conocimos a Pier Luigi Colina que trabaja para el gobierno británico controlando los personajes que pretenden entrar en el reino. Pier Luigi no se contagió de nuestra emoción y nos devolvió nuestros DNI sin cruzar palabra y probablemente nos echó un mal de ojo.

Pasamos el control y tras unos cuantos cruces de llamadas: Jugontrucks-George-Sean-George-Jugontrucks-George-Sean (¡¡Aquí no está ni el Tato!!) localizamos a nuestro taxista que nos iba a llevar a la ciudad-bosque (MK). Preguntó por Totoro que es el más famoso de todos y nos montamos en el Passat Plateado. Notamos cierta diferencia en las carreteras inglesas, los coches iban como raros y Sean no se sentaba en el sitio correcto, no sé concretamente que era, pero nos daba mala espina. Llegamos al hotel y nos hicimos una foto con nuestro primer amigo británico que aceptó gustosamente a pesar de parecer un portero rumano, y allí estuvimos esperando la llegada del Tipejo, guia y traductor en nuestra incursión en la isla. George llegó en su limusina e hizo las veces de cicerone y nos tramitó las habitaciones en un hotel al lado de un lago y que parecía que le habían vomitado un kilo de uvas.

¿Qué se puede decir de Milton Keynes?, grandes avenidas-rotonda-bosque, grandes avenidas-rotonda-bosque, grandes avenidas-rotonda-bosque...Se puede decir que es un grupo de barrios residenciales con un centro de ciudad que es un centro comercial. Nuestro Tipejo vive en la típica casa británica de varias plantas, su habitación tiene una decoración muy cuidada (sobre todo la pared). Conocimos a Ian, el vendedor gay de bicicletas y fan de Sex-Factor. Nos causó gran impresión y parecía bastante simpático, había un feeling especial con George, ¿Será Sophie una tapadera?. Gracias Ian por la recomendación del Arbutus Restaurant especialistas en regurgitado de rumiante.

Nos cerraron la cocina del restaurante preferido de los españoles en MK por los horarios británicos y la mala organización general de este viaje. Acabamos cenando en el Nando´s una especie de mezcla imposible entre restaurante portugués, mexicano y local-fritanga. A pesar de todo la comida no estaba mala y estuvimos probando las salsas picantes desde el Medium hasta la Extra Hot XXL. La bebida se puede repostar como en Fosters Hollywood pero te sirves tu mismo a través de tu propio cuerpo. Hablamos con un camarero que había residido en Málaga, el pobre era suporter del Barça y gran amante del pescadito malagueño, de las mujeres y de la frase: "¡¡Venga coño!!"

Hay cosas curiosas en los ingleses, en primer lugar los pederastas no tienen prioridad, los jóvenes con un frio de Siberia del Sur, salen de fiesta con una camisa los chicos, y con camiseta de tirantes y minifalda, las chicas. La zona de fumadores de las discotecas están en la calle y los taxis son más baratos si los reservas por teléfono que si paras uno en la calle.

Al día sigüiente viaje en tren a London. Lo primero que hicimos fue probar el famoso metro de Londres, también conocido como Tube. Trenes y estaciones antiguas aunque bastante rápido. Es costumbre ver en el metro a borrachos a cualquier hora, indios, y peleas que empiezan con un "Are you talking to me?, Are you talking to me?" También está la linea DLR, con trenes sin conductor que da mucha cosica, como Pocholo, no hay nadie al volante. Fiel al gafe de nuestro viaje, la linea de DLR que iba a nuestro hotel estaba cortada por lo que tuvimos que coger un bus alternativo desde ¡¡¡Cánary Warf!!!

Si váis a Londres no esperéis al bus número 11, tarda un huevaco, pueden pasar unos cuantos 24 antes que el número 11. Pasa por Westminster con dirección Sant Paul, una de las zonas más famosas de Londres que congrega el Big Ben, La Abadía de Westmister y el Puente de Westmister. Siempre te puedes entretener cantando la canción "New York, New York" que irremediablemente te conllevará ser identificado como españoles: "Vosotros sois españoles, a ver si sabéis como ir a la Torre de Londres".


La foto al lado de la cabina de teléfono es obligatoria así como montar en la planta superior de sus míticos buses. Ver Buckingham Palace y algunos de sus enormes parques, ¡¡ejem, ejem!! Subir a la cúpula de Sant Paul (Jorge necesitas más deporte y menos Muffings) y ver toda la ciudad incluido el pepino light...Londres mola, hasta las 6. Viene anocheciendo a las 16:30 por lo que es muy probable estar comiendo de noche.

Transistar el río Thamesis puede ser un bonita experiencia si tienes ocasión de cruzar más de dos palabras con los encargados de los barcos. Las paradas son más rápidas que las que hacía Schumacher en Ferrari. Siempre quedará hacer algo muy típico de Londres que es tomarse una pinta en un típico pub inglés, eso si, si el portero con aires de grandeza y consciente de un poder supremo, te deja entrar en el local. Si veis un cartel que ponga "Private Party", no entréis por mucho que os apetezca pedir las bebidas a través de un ascensor.



Otro consejo, cuidado con los travestis y las parejas con ganas de una noche loca en busca de hoteles con habitaciones libres, las reservas informales pueden acabar con patadas a las puertas de entrada del hotel y palabras como "Fuck you" y "Motherfucker".

El Domingo comenzó bien, si hubiéramos tenido armas en la maleta, probablemente no. Campden Town tiene un mercadillo los domingos con mucha solera, se llena de puestos en su calle principal y hay un montón de callecillas, por debajo de puentes, por muchos recovecos donde puedes encontrar casi de todo. También hay ambiente de tamberna, de fish $ chips, de pintas y de fútbol. Recuerdo a los que tenéis que volver el domingo a Madrid, que la estación de metro de Campden a partir de cierta hora solo deja salir gente, aquí no os vais hasta que os dejéis medio sueldo. Cuando tienes que coger un avión en Lutón en un par de horas, eso se convierte en un drama, aqui comenzaron las carreras, los sofocos, los "Sorrys" y la odisea espacial.

Cogimos el metro en Mornington Crescent tras una carrera por Campden High St. Ahí Rachel perdió los papeles: "¡¡Pero que raros son!! ¿Por qué ponen una entrada de metro en un edificio?". Cogimos la Northen Line con dirección King Cross pero el metro de Londres como comenté antes es curioso y tiene bifurcaciones, cambio de andenes en la misma linea, cortes sin avisar etc...Tuvimos que pegarnos otra carrera en la estación de Euston. Organizamos la salida de metro hacia la estación de tren que nos llevaría a Luton Airport, Rachel se quedaba al cuidado de George que ya estaba echando el hígado por la boca y Totoro y yo saldríamos corriendo a por las maletas en la cosigna, el fish $ chips estaba a punto de no ser digerido del todo. Cogimos el tren, ya llegabamos tarde para el embarque, llegamos a Luton Airport y hay que coger un autobus hasta el aeropuerto, un gracioso pulsó el botón de parada en una estación previa, si le llego a localizar ahora estoy en unos calabozos de Luton. Llegamos al aeropuerto, todo el pasillo y al final a la izquierda. Pasamos el primer control pero nos pasamos la maquina que por 3 libras te da pases para evitar la cola de entrada a las puertas de embarque. Salimos de nuevo porque así nos lo indica el operario y nos colamos por la zona para empollones donde no nos dejaban entrar por billetes duplicados. Ahi tuvimos la certeza que nos quedábamos en tierra.


George como ángel de la guarda llegó justo para pagar los pases con la tarjeta y hablar con el cabr... que no nos dejaba entrar. Por fin el otro personaje le indicó que podiamos pasar. Se puso a hablar antes de darnos los billetes y no le dije "Gilipollas dame ya los putos billetes" de puro milagro. Pasamos el escaner como si fuese una prueba del Grand Prix, sólo faltaba el de la capa comentando la jugada y llegamos a la cola de embarque que afortunadamente estaba todavía allí. Como último susto perdimos la tarjeta de embarque de Rachel que venía sellada, por suerte yo llevaba otra copia en la maleta. Ya os digo que no es recomendable volver así de un viaje, para colmo y tras desear tomar tierra en Madrid, nos encontramos en la terminal a Bunbury.

PD.: Si viajáis a Londres no lo hagáis sólo un fin de semana.

Salud y Buenos Alimentos.

domingo, 7 de octubre de 2007

El Anti-Tosta de Gambas



La noche prometía bastante, Había quedado con Paloma para ir a un concierto-coloquio de Ismael Serrano en el Fnac de callao. Asistimos a un íntimo concierto en una pequeña sala que apenas estaba acondicionada para este evento. Me tuve que sentar en el suelo lo que provocó que se me durmieran las piernas alternativamente. El concierto estuvo gonito, gonito!!!pero acabé con el culo un poco acartonado. Posteriormente subimos a la planta tercera para que nos firmara el disco, el cual todavia no había escuchado, aún así le dije que estaba muy chulo y que me había encantado. Tras esperar una pequeña cola y observar los nervios de alguna adolescente por conocer a Ismaelito, llegamos a la altura del cantautor madrileño y a pesar de los nervios pudimos preguntarle sobre su película, le deseamos suerte para el disco, la gira y la vida en general, y nos hicimos una bonita foto para el recuerdo. Aquí acabó todo. El resto fue un completo desastre.



Cenamos en el Rodilla junto a una amiga y la hermana de Paloma, mientras escuchábamos de fondo los gallos espetados por los participantes en un concurso del famoso juego de la Play, SingStar. Posteriormente pusimos rumbo a Colón ya que Paloma tenía ganas de visitar la Biblioteca Nacional con motivo de la Noche en Blanco. En la plaza estaban realizando una performance musical un poco surrealista, que para un rato estaba curioso pero si te tiras 3 horas en una cola, acaba por provocar intensas ansias de meterte los dedos por la nariz y removerte el cerebro (lo podéis comprobar en el pequeño vídeo que realicé de ese místico momento, totalmente Lynch).

Pues si, tres horitas de cola para entrar en la biblioteca nacional y ¿para qué?, ¿para ver todas las instalaciones?, no, ni siquiera pasamos del vestíbulo. Despues de 3 agotadoras horas de cola escuchando a un Freaky valenciano, lo único que vemos es un códice del Cantar del Mio Cid, que ni siquiera es el original. En esos momentos te dan ganas de quemar todos los libros del mundo como en esa gran película de François Truffaut, "Fahrenheit 451".

Todavía en estado de shock nos fuimos dirección Gregorio Marañon para visitar un museo por recomendación de la hermana de Paloma. Tras un buen rato andando pudimos leer en un cartel que el horario de apertura del museo estaba equivocado en el programa oficial y que éste cerraba a la 1 de la mañana (¡¡¡pa morirse!!!). Vamos que podían haber puesto: "Sí estas leyendo esto, es que has llegado tarde y ya hemos cerrado, jodete!!!".

Totalmente hundidos nos fuimos en taxi al centro, que estaba hasta arriba de gente, la Castellana, Gran Via y la Calle Alcalá cortadas al tráfico. Intentamos tomar algo pero todo estaba lleno hasta los topes, a parte, ninguno ya teniamos ganas de hacer nada salvo acostarse en la cama, sobre todo Paloma que por primera vez la ví realmente enfadada. Pero salir de Madrid esa noche no era tan fácil, los buhos no daban a basto y todos los taxis estaban ocupados. Acabamos en Príncipe Pío y tuvimos la suerte de parar un taxi. Aunque suerte del todo no tuvimos ya que el figura tendría un poquito de prisa puesto que puso el reloj a 85 Km/h por ciudad. Aún así llegué a casa sano y salvo, haciendo escala previamente en el barrio de Paloma, que se despidió de mi como si fuese la última vez que me iba a ver con vida, y no me extraña porque ese taxista tenía más peligro que el Tipejo en el Media Markt.

Y esa fue mi maravillosa noche de cultura, claro, luego quieren que no veamos fútbol, gran hermano y salsa rosa.

sábado, 28 de julio de 2007

Tosta de Gambas 2: Las Dos Torres


El 20 de Julio del 2007 fue un día especial y como ya hice en la primera edición de Tosta de Gambas, voy a relataros una crónica de lo que sucedió aquel día de verano.

Como viene sucediendo de un tiempo a esta parte, el despertador me sonó a las 6:30 retornándome a la dura realidad, había que ir a trabajar a ese gran lugar situado en el barrio de Begoña. Hay que comentar que trabajo en una oficina (CENGRASS) donde nos dedicamos a grabar datos de la seguridad social de fichas de la época en la que Sara Montiel era joven. Esta oficina tiene lo último en tecnología: lectoras de microfilms, ordenadores Pentium II, monitores menos planos que el busto de Yola Berrocal y protectores de pantalla sujetados al monitor con cinta aislante (mejor usar la cinta aislante para esto que no para otras cosas, como las relatadas por Chemita en su mítico chiste). Y así pasó la mañana, grabando, copiando, pegando y verificando datos, aunque también hubo tiempo para conversar amenamente con los compañeros, cruzar tensas miradas con Jacoba, compartir buenos momentos con Paloma Isabel antes de huir de vacaciones, oír las burradas de la vasta de mi jefa y ponerme como una foca comiendo patatas y bebiendo Coca Cola.


La tarde iba a ser bastante más especial, había quedado con el Tipejo y Fran Francés para acudir como público a uno de los últimos programas de radio en Onda Cero del dúo Gomaespuma, dos lechones que son de lo bueno lo mejor, de lo mejor lo superior (recomiendo que visionéis en gomaespuma.com los últimos tres minutos de radio de estos dos grandes, son muy emocionantes).

Quedamos en nuestra querida facultad para comer rápidamente ya que el programa empezaba a las 4 de la tarde y Antena 3 se encuentra en San Sebastián de los Reyes, a diez minutos del centro. Aún así, hubo tiempo de ver ricas tomas falsas de escenas de películas, ¡¡ayyy!!, que peligroso es ser cámara, prefiero que me rapte el malo de “Sovo” y me confine en un zulo con Leonardo Dantés y una caja cerrada con una pistola dentro para poder matarle, estando la llave que la abre dentro de mis huevos. Posteriormente pusimos rumbo a Sanse en el C3 – Cañonero, donde florecieron tensiones puesto que había un tráfico del copón, que parecía que iba provocar que llegáramos tarde al programa, a parte, Fran colaboró a aumentar esta tensión con una tentativa suicida a 100 Km/h por la A-1, lo que hizo necesario la activación del bloqueo de seguridad de puertas muy útil para niños en edad escolar.

Llegamos bien y afortunadamente no estaba para recibirnos el segurata de la vez anterior, ese gran amante de su profesión, sino hubiéramos entrado sobre las 5 con un poco de suerte. La que sí estaba era la borde que se encarga de acomodar a los invitados como público, aunque en esta ocasión estaba más guapa y risueña, lo cual nos hizo pensar que cierto cilindro caliente le había quitado la mala leche de un plumazo.


Y allí estábamos de nuevo, sentados a pocos metros, viendo y escuchando a los gomaespumitas, ¡¡qué tenéis menos gracia!! Tuvieron un muy buen detalle, nos regalaron dos libros: uno escrito por Guillermo en el que relata la vida surrealista de Cándida, “Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien” y el otro escrito por el Juan Luís en el que hace un repaso por los mejores restaurantes de España donde ha tenido la suerte de comer, “La Guía de los Michelines”. Estuvieron graciosísimos, por supuesto, aunque el programa duró una hora menos debido a ese gran acontecimiento deportivo, el Tour de Francia, donde compiten sanos ciclistas, que son un modelo a seguir.

Justo antes del descanso del programa vivimos un momento muy importante en nuestras vidas, un claro punto de inflexión en nuestra existencia en este mundo. Pudimos degustar una maravillosa quesada que habían traído desde Santander unos compañeros de público que casi provocó que llegáramos al orégano, ¡¡madre mía, que buena que estaba!!, a partir de ahora, esta quesada será una referencia para valorar todos los postres que probemos en nuestra puñetera vida.

Durante el parón del programa realizamos un gabinete de crisis en la cafetería de Antena 3 Televisión y en la vuelta a los estudios tuvimos la suerte de coincidir con Cándida, que tan amable como siempre, nos firmó el libro del cual es protagonista, “ya que estoy puesta”.


Asistimos posteriormente a la última hora de programa acompañados de Cándida y una chiquita en prácticas, aparentemente muy maja. Guillermo se despidió pidiendo a los oyentes que tuvieran mucho cuidadito con el coche, que no querían perder oyentes, ya, si eso, cuando estuviera Julia Otero en antena que hiciesen lo que quisieran. Tras terminar el programa, Guillermo y el Juan Luís, demostraron que si son grandes en su profesión, lo son aún más como personas, a pesar de estar hechos polvo debido al Festival “Flamenco pa` tos”, que se celebró durante esa semana, se dedicaron a firmar los libros que regalaron y a hacerse fotos con todos los asistentes al programas sin perder en un ningún momento la sonrisa. Da gusto ver que a pesar de serlo todo en el mundo de la radio, no han perdido ni la ilusión ni la humildad que tenían cuando empezaron en el año 1982, justo cuando yo nací. Es un placer para mí tener la misma edad que Gomaespuma.


Salimos de los estudios de Onda Cero con un muy buen sabor de boca, aunque el tipejo se emocionó todavía más al ver sobrevolar un Boeing 747, pero como buen tipejo que es, había apagado el móvil lo cual le impidió realizar una foto. Nos montamos en el C3 – Cañonero y con la ayuda de Marta acabamos en el centro comercial “La Vaguada”. Saqué dinero en un cajero, que me dio un billete nuevo de 20€ pegado con celo y a continuación estuvimos matando unos cuantos soldados y suspendimos un curso avanzado de manejo de grúas, justo antes de picotear un rato en una cervecería. Comimos unas ricas patatas con salsa de cabrales, el tipejo se emborrachó con una cerveza con limón (menos mal que no le hicieron soplar) y yo, ahora sí, me comí una sabrosa tosta de gambas.

Parecía que ya no podía pasar nada más en ese día pero todavía faltaba otro momento mítico que hay que relatar. Tras comentar algún que otro sueño a realizar en la vida, en los cuales no se porque siempre estaba presente la quesada antes mencionada, nos fuimos de la cervecería y nos dirigimos al aparcamiento, pero en el camino me paró una peaso de rubia de ojos verdes (eso creo) y yo pensé “¡¡por fin he ligado!! ha pasado mucho tiempo pero ha merecido la pena”. Pero fue una falsa alarma, la chica se dedicaba a recopilar gente para realizar una entrevista para el programa de sexo de la Sexta “Todos a Cien”. El tipejo, probablemente por su intoxicación etílica, accedió a contestar a unas preguntas en el cuarto oscuro. No se mojó mucho pero bueno, habrá que verle el primer o segundo sábado de septiembre en la tele, con lo pequeño que es Mocejón seguro que alguno reconoce al cliente más importante del Hotel Guindanao.

Y eso fue todo, estuvo bastante bien, llevamos a Fran a Conde Casal, volvimos a Atocha, no sin antes dar un pequeño rodeo y regresé a Aluche en la RENFE, pensando en que ya me podía encontrar con la Jacoba y culminar un día maravilloso.

domingo, 29 de abril de 2007

Tosta de Gambas


Ayer fue una tarde amena con mis compañeros de blog, Totoro y George, aunque para ser más correcto debería decir que fue una tarde orange. Hay que señalar, que quedamos en el peor sitio posible, en el peor momento, puesto que allì se habían citado también un emperador y su ejército, así como unos monjes encapuchados con palos iluminados como los de la Guardia Civil, así que era un poco complicado localizarse.

Buscamos desesperadamente un cine para ver una película digna, que mereciera la pena pagar 6,50€, pero según esta la cartelera, yo personalmente, no hubiera pagado ni 50 céntimos. George propuso ver "23" una gran película del desgraciado que casi se carga el personaje de Batman, también recomendó "La Fuente de la Vida" de Darren Aronofsky, autor de grandes películas como "∏" y "Requiem por un Sueño", pero las duras críticas recibidas por este film, nos echaron para atrás, todo director tiene alguna película mala, sino que se lo digan a David Fincher con "La Habitación del Pánico". Totoro insistió con "Sunshine", una mezcla de "Odisea en el Espacio", "Armaggedon" y "El Octavo Pasajero" y como comprenderéis la negativa fue rotunda. A mi particularmente sólo me interesaba "El Buen Pastor", el debut como director de Robert de Niro, pero el tipejo de George ya la había visto.

Tras esta disputa cinematográfica, acabamos en un irlandés de la Calle Ciudad Rodrigo, santo pueblo donde nació mi padre. Allì Totoro se tomó la caña más cara del mundo, nada más y nada menos que 12€, vamos que por ese precio te tienen que dar una jarra muy GRANDE y GORDA. A George y a mi nos dio la vena británica y nos tomamos sendos cafés irlandeses, aunque el tipejo se lo tomó con poco whisky puesto que ya venía tocado del ala debido a un licorcito de hierbas continental consumido después de la comida con la family, suceso que me resulta extraño puesto que George sólo toma alcohol cuando tiene perspectivas de cortejar a una hembra. Al calor de los cafès y el frescor de esa Heineken de 12€, conversamos sobre nuestros amores y aventuras automovilísticas, aunque también hubo tiempo para criticar el juego aburrido del Atleti.


Salimos del irlandès, dirección Ópera, con la intención de Totoro de probar una maravillosa tosta de gambas en la Taberna Los Àngeles, pero George nos fastidió ya que estaba hasta arriba de comida, licores y cafés, así que acabamos jugando un trivial en un magnifico salón de juegos de la Calle Arenal. Jugamos una partida gratis ya que quedaba un crédito de algún despistado, o algún desesperado con la pantalla táctil, o mejor dicho, desesperado con un software mal configurado. George jugó otras tres partidas gratis puesto que el muy gurriato no pagó. Pasamos con más pena que gloria pero que sepáis que en el ranking somos los JUGONES.


Finalmente, acabamos en la Plaza Santa Ana con la Pili, en un local llamado "Miau", no, no era un restaurante chino. Tuvimos la tentación de entrar a ver de nuevo "Don Perlimplín con Belissa en su jardín" en el Teatro Español, pero por lástima ya la habían retirado, todavía resuenan en mi cabeza esos nombres: ¡¡¡¡Don Perlimplín!!!, ¡¡¡Marcolfa!!!. "Miau" parecía un local bastante caro por lo que decidimos no tomar nada y puesto que la Pili ya había consumido, no era necesario, aun así una camarera que se daba un aire a Devon Aoki, nos echó alguna que otra mirada letal. Tras escuchar ricas anécdotas de ese gran hombre llamado Sergio, al cual todos envidiamos por sus nada más y nada menos que siete novias, y presenciar un último intento de Pili para que su querido e indefenso George Constanza no haga las Americas, nos fuimos cada uno por su lado. George y Pili dirección Mocejòn con Rafita y Sergio en el C3 del amor, Totoro hacia Goya en busca de su amada, con retraso, por supuesto, y yo un hombre solitario hacia a mi hogar con pensamientos y pájaros en la cabeza, sintiéndome un afortunado por poder disfrutar estos momentos con estos dos grandes personajes y convencido de que algún día no harè la vuelta de camino a casa solo, ¡¡¡qué gonito!!!