lunes, 30 de marzo de 2009

Demasiado Lost

Navegando por Internet, me he encontrado una entrada curiosa sobre una serie sobrevalorada por muchos (algunos integrantes de este blog), Lost. Yo como no sigo la serie, no puedo llegar a entender del todo la noticia, pero espero que vosotros frikis me ayudéis a entenderla.



Aquí os dejó la noticia integra recogida en Jenesaispop.

¿Quién coño son Geronimo Jackson? Probablemente los fans de esa serie-hito de la televisión que ya es ‘Perdidos’ (portada, por cierto, de este mes en la revista Rockdelux) recordarán varias menciones a una supuesta banda de los setenta de estética psico-country (más que inspirada en los Flying Burrito Brothers) llamada Geronimo Jackson. Y por si no lo recuerdan, pueden acudir a la página del grupo existente en Lostpedia donde se recogen todas sus fugaces apariciones, entre las que destacan el hallazgo de su álbum ‘Magna Carta’ (telita) entre la colección encontrada en El Cisne o la aparición de una camiseta suya.

Uno de los últimos capítulos emitidos finalizaba con una insospechada (adjetivo inherente a esta serie) aparición de Jin mientras sonaba una canción del grupo titulada, no con poca guasa, ‘Dharma Lady’.



El recurrente grupo de psico-country-rock que se menciona repetidamente en la serie ‘Perdidos’ tiene un álter ego en el mundo real.¿Quién coño son Geronimo Jackson? Probablemente los fans de esa serie-hito de la televisión que ya es ‘Perdidos’ (portada, por cierto, de este mes en la revista Rockdelux) recordarán varias menciones a una supuesta banda de los setenta de estética psico-country (más que inspirada en los Flying Burrito Brothers) llamada Geronimo Jackson. Y por si no lo recuerdan, pueden acudir a la página del grupo existente en Lostpedia donde se recogen todas sus fugaces apariciones, entre las que destacan el hallazgo de su álbum ‘Magna Carta’ (telita) entre la colección encontrada en El Cisne o la aparición de una camiseta suya.

Uno de los últimos capítulos emitidos finalizaba con una insospechada (adjetivo inherente a esta serie) aparición de Jin mientras sonaba una canción del grupo titulada, no con poca guasa, ‘Dharma Lady’.


Y sigue. Hace diez días el single ‘Dharma Lady’ apareció en el iTunes Store americano para su descarga gratuita y los más avezados ya han encontrado de dónde sale esto. La canción no es que se inspire, no, es que ES directamente una adaptación de la canción ‘Excelsior Lady’ de la banda californiana The Donkeys y que incluyeron en su segundo álbum, ‘Living On The Other Side’, a finales del pasado 2008.

¿Qué ocurrirá ahora con Geronimo Jackson? ¿Continuarán esos desquiciados/iluminados guionistas de la serie alimentando la broma? ¿Se forrará la ABC vendiendo camisetas y chapas? ¿Se harán famosísimos The Donkeys? ¿Decidirán transformarse para siempre en la banda ficticia dada la repercusión de la serie? ¿Grabarán completo ‘Magna Carta’? ¿Qué miembros serán echados de la banda para ser sustituidos por la rubia y el negro con pelo afro? Eso, amigos, nunca lo sabremos. O sí.

domingo, 29 de marzo de 2009

Casa Tomada


Casa Tomada - Julio Cortazar

Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la mas ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.
Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las ultimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos al mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y como nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejo casarnos. Irene rechazo dos pretendientes sin mayor motivo, a mi se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por nuestros bisabuelos en nuestra casa. Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor, nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde.

Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No se porque tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mi, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina. Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetirlo sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor lleno de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor para preguntarle a Irene que pensaba hacer con ellas. No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene solamente la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mi se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso.

Cómo no acordarme de la distribución de la casa. El comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes quedaban en la parte mas retirada, la que mira hacia Rodríguez Peña. Solamente un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte del ala delantera donde había un baño, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban los dormitorios y el pasillo. Se entraba a la casa por un zaguán con mayólica, y la puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el zaguán, abría la cancel y pasaba al living; tenía a los lados las puertas de nuestros dormitorios, y al frente el pasillo que conducía a la parte mas retirada; avanzando por el pasillo se franqueaba la puerta de roble y mas allá empezaba el otro lado de la casa, o bien se podía girar a la izquierda justamente antes de la puerta y seguir por un pasillo mas estrecho que llevaba a la cocina y el baño. Cuando la puerta estaba abierta advertía uno que la casa era muy grande; si no, daba la impresión de un departamento de los que se edifican ahora, apenas para moverse; Irene y yo vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble, salvo para hacer la limpieza, pues es increíble como se junta tierra en los muebles. Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso lo debe a sus habitantes y no a otra cosa. Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y los pianos.

Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tire contra la pared antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad.
Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:

-Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado parte del fondo.
Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados.
-¿Estás seguro?
Asentí.

-Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir en este lado.
Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en reanudar su labor. Me acuerdo que me tejía un chaleco gris; a mi me gustaba ese chaleco.
Los primeros días nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos. Mis libros de literatura francesa, por ejemplo, estaban todos en la biblioteca. Irene pensó en una botella de Hesperidina de muchos años. Con frecuencia (pero esto solamente sucedió los primeros días) cerrábamos algún cajón de las cómodas y nos mirábamos con tristeza.

-No está aquí.

Y era una cosa mas de todo lo que habíamos perdido al otro lado de la casa.
Pero también tuvimos ventajas. La limpieza se simplificó tanto que aun levantándose tardísimo, a las nueve y media por ejemplo, no daban las once y ya estábamos de brazos cruzados. Irene se acostumbró a ir conmigo a la cocina y ayudarme a preparar el almuerzo. Lo pensamos bien, y se decidió esto: mientras yo preparaba el almuerza, Irene cocinaría platos para comer fríos de noche. Nos alegramos porque siempre resultaba molesto tener que abandonar los dormitorios al atardecer y ponerse a cocinar. Ahora nos bastaba con la mesa en el dormitorio de Irene y las fuentes de comida fiambre.

Irene estaba contenta porque le quedaba mas tiempo para tejer. Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papa, y eso me sirvió para matar el tiempo. Nos divertíamos mucho, cada uno en sus cosas, casi siempre reunidos en el dormitorio de Irene que era más cómodo. A veces Irene decía:
-Fijate este punto que se me ha ocurrido. ¿No da un dibujo de trébol?
Un rato después era yo el que le ponía ante los ojos un cuadradito de papel para que viese el mérito de algún sello de Eupen y Malmédy. Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar.
(Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba en seguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta. Irene decía que mis sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer el cobertor. Nuestros dormitorios tenían el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios.
Aparte de eso todo estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en vos mas alta o Irene cantaba canciones de cuna. En una cocina hay demasiados ruidos de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos despacio para no molestarnos. Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida.)

Es casi repetir lo mismo salvo las consecuencias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije a Irene que iba hasta la cocina a servirme un vaso de agua. Desde la puerta del dormitorio (ella tejía) oí ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A Irene le llamo la atención mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra. Nos quedamos escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño, o en el pasillo mismo donde empezaba el codo casi al lado nuestro.

No nos miramos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás. Los ruidos se oían mas fuerte pero siempre sordos, a espaldas nuestras. Cerré de un golpe la cancel y nos quedamos en el zaguán. Ahora no se oía nada.
-Han tomado esta parte -dijo Irene. El tejido le colgaba de las manos y las hebras iban hasta la cancel y se perdían debajo. Cuando vio que los ovillos habían quedado del otro lado, soltó el tejido sin mirarlo.
-¿Tuviste tiempo de traer alguna cosa? -le pregunté inútilmente.
-No, nada.
Estábamos con lo puesto. Me acordé de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora.

Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada.

sábado, 28 de marzo de 2009

Gold Digger

El segundo single del álbum ‘Late Registration’ ha terminado siendo el mayor éxito de Kanye West, al menos hasta la fecha. ‘Gold Digger’, diez semanas número 1 en Estados Unidos, contiene un sample de ‘I Got A Woman‘ de Ray Charles, y cuenta con la voz invitada de Jamie Foxx, que interpretó a Charles en el biopic ‘Ray’. En la intro, cortada en el “radio edit”, Jamie modifica ligeramente la letra original de la canción (de “me da dinero cuando lo necesito” a “me quita dinero cuando lo necesito”), aunque lo que se repite a lo largo del tema es, en cambio, el sample de Ray Charles. Y… ¿qué aporta Kanye a todo esto? Un divertido y ácido discurso sobre querer a un hombre sólo por el dinero, sobre una muchacha que quiere tener “el culo de Jennifer Lopez“, “se ha acostado con Usher” y “tiene un hijo con Busta Rhymes” y ante la que concluye: “cuando te hagas vieja, te dejarán por una chica blanca”.





Este post está dedicado al biólogo más hip-hopero que conozco, JugonTrucks (puso de moda la tirita en la mejilla)

viernes, 27 de marzo de 2009

Where The Wild Things Are

Spike Jonze estrenará el próximo otoño su adaptación del clásico libro infantil ‘Where The Wild Things Are’, obra del escritor e ilustrador neoyorquino Maurice Sendak.

En el espectacular y prometedor trailer podemos oir la "cancionzaca" de los canadienses Arcade Fire, Wake Up, que se han tomado la molestia de darle un lavadito de cara para la ocasión.



La película, además de contar con las voces de Paul Dano, James Gandolfini y Forest Whitaker para los salvajes, sorprende porque la música está firmada por Karen O de Yeah Yeah Yeahs junto a Carter Burwell (compositor del score de, por ejemplo, ‘Antes que el diablo sepa que estás muerto’).

Un plan perfecto para llevar a los peques y de paso ver una buena película.

Aquí os dejo el vídeo "Wake Up" de Arcade Fire.

¿Dónde está Wally?

A ver si identificáis a cierta persona familiar en esta foto.

martes, 24 de marzo de 2009

Who Waches The Watchmen?

Casi todos los que hacemos o leemos este blog hemos podido disfrutar ya en los cines de Watchmen. Pues bien, os propongo que a la vez que revivís los fantásticos créditos iniciales de la obra de Snyder (pinchando en el enlace de más abajo), agudicéis vuestra vista y encontréis las númerosas referencias que en él se hacen a episódios reales de nuestra vida (algunos no del todo reales) y los comentéis. No hay ningún premio material, sólo lo bien que te quedas cuando descubres algo que para los demás ha pasado inadvetido.

Para abrir boca os haré una pregunta ¿qué relación guardan "los vigilantes" con otro superhéroe enmascarado de la
DC?

Créditos iniciales de Watchmen


Retrato de una Obsesión 37. Las Reglas del Futbol Playa.




sábado, 21 de marzo de 2009

Homenaje a George (El Hombre Esponja, de J.A. Bayona)

El Hombre Esponja es un corto de Juan Antonio Bayona, director de El Orfanato. Cuenta la historia de Jonathan que es un niño obsesionado con las historias de superhéroes, sobre todo la del Hombre Esponja, que junto a sus amigos escuchan todos los días en el autobús de vuelta a casa del campamento.



The imaginarium of doctor Parnassus

Voy a proponer a todos los componentes y leyentes de este blog (sorry Totoro) una recolecta de dinero para distribuir la última película de Heath Ledger, The imaginarium of doctor Parnassus de Terry Gilliam. No hace ni un mes, el recuerdo de Heath Ledger puso en pie a Hollywood para entregar a la familia del fallecido intérprete australiano el Oscar que nunca recibió en vida. Ahora llega la deshonra, con la posibilidad de que su último trabajo, nunca llegue a los cines y pase directamente al DVD. Hollywood no comparte el mismo sentimiento. La película lleva seis meses a la venta, y por el momento no tiene distribuidor. Así que espero que me apoyéis en esta iniciativa, como regalo recibiréis dos entradas para el estreno, un combo monumental de palomitas y coca-cola/trina de naranja y un Hollywood Combo en el Fosters Hollywood.

Bajo nosotros ceñidos los momentos que manan de la calma lo único que cuenta.

Nuevo videoclip de Manolito García, se trata de Saldremos a la Lluvia. Tengo que reconocer que en ciertos videoclips debería pedir consejo. Aún así, genial.

jueves, 19 de marzo de 2009

11 - M

Hace no muchos días que se cumplió el quinto aniversario de la mayor tragedia que sacudió a este país y probablemente mucha gente ni se habrá dado cuenta. Es una lástima, parece que España is different como se suele decir, parece que no se ha recordado todo lo que se debía a las víctimas o familiares que sufrieron perdidas o traumas irremediables. Los políticos siguen dándole una perspectiva partidista y política sin acordarse de los que sufrieron aquel día, que en mayor o menor medida fuimos todos. Por ello cuelgo una canción homenaje de La Oreja de Van Gogh, grupo que no me gusta mucho pero que tengo que reconocer que su canción Jueves, que relata una historia de este fatídico día, es bastante emocionante. Otra de Marwan, bastante bonita que se titula Jueves 7:36h y también dejo un poema de un poeta marroquí Abdellatif Laâbi, que hizo un homenaje a las víctimas del 11-M.

Pueblo de Madrid, ¡perdón!

Gentes de Madrid
puesto que nadie ha pensado
en pediros perdón
lo haré yo.
Yo, ¡quién soy yo? Mi nombre no os sonará
¿Por qué lo hago? Qué más da
El grito precede a la palabra
que a menudo precede al pensamiento
y además el corazón tiene razones
que la inteligencia a veces desconoce.

Así que perdón, gentes de Madrid.
Perdón por las noches que vendrán
en blanco o en gris
cuando el ser querido
regresará como fantasma amenazador
a reprocharos que lo hayáis sobrevivido
Perdón por la mano
que no se ha encontrado
por el anillo de boda calcinado
el bote de maquillaje destapado
usado en el último momento
Perdón por los zapatos intactos
y el sujetador que aún huele
a vainilla o a rosa.
Perdón por los amantes de corazón andrógino
partido en dos
Por la risa electrocutada de niños
Perdón por las madres de la futura plaza
del 11 de Marzo
Perdón por el silencio de mis hermanos
por no decir su indiferencia
Perdón por lo que algunos de ellos
piensan por lo bajo
Perdón por no haber hecho más y mejor
contra el lobo que diezma
mi propio rebaño
Perdón por no saber lo bastante
vuestra lengua
para dirigirme a vosotros en buen castellano
Perdón a Lorca, Machado, Hernández
por no decir a mis hijos que los leyeran
Perdón por las lagunas y los hechizos
por los ojos secos de la compasión
Perdón por lo poco que pueden las palabras
dicen a medias
y casi nunca saben
pero por favor
perdón.



El Consultorio de la Abuelita Caraváter

El Consultorio de la Abuela Carávater es para mi uno de los aciertos de los nuevos capítulos de Muchachada Nui, me hace gracia la jodía

Replay: 2 Minutos, 1 Champions

1999, un año despues de ganar la séptima y un año antes de conocer a los mastuerzos de este blog. Final de la Champions que enfrenta al Manchester United y al Bayern de Munich. El Bayern se adelanta con un gol de falta del gran Mario Basler y le da un auténtico baño al United que no sabe encontrar su juego. Aún así pasan los minutos y el 1-0 se mantiene en el marcador. Llega el minuto 90, corner a favor del United, que saca Beckham, tras muchos rechaces el balón llega a Teddy Sheringham que empata el partido llevando la locura a los aficionados del Manchester que poblaban la mitad del Camp Nou. Parece que va a haber prórroga, pero de nuevo un corner en el 93, un rechace y Ole Gunnar Solkjaer consigue lo imposible. Para la historia, la escena del árbitro Collina intentando levantar del suelo a los destrozados jugadores del Bayern para ásí poder terminar el partido.